Cuando todo vuelve a fluir
Masaje relajante que trabaja el equilibrio del cuerpo y la mente. El aceite de Monoï de Tahití, conocido por sus propiedades nutritivas y sensoriales, envuelve el cuerpo en un aroma cálido y exótico.
Una experiencia sensorial que relaja y equilibra, ideal para liberar tensiones acumuladas y recuperar la armonía, dejando una sensación de bienestar profundo y duradero.